HACE 205 AÑOS NACIÓ LA CONSTITUCIÓN DE CÁDIZ




Este 19 de marzo del año en curso se cumple el 205 aniversario de haber sido promulgada la Constitución de Cádiz, documento histórico con el que los patriotas liberales españoles respondieron en 1812 a la invasión napoleónica que interrumpió el reinado de los Borbones, haciendo abdicar al rey Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII, y a quien posteriormente los franceses tomaron prisionero para entronizar al hermano de Napoleón Bonaparte como rey de España y de los territorios de ultramar.

Aunque el documento constitucional de los opositores a las huestes de Napoleón que habían invadido la Península tuvo una vigencia llena de vicisitudes, el significado de su contenido ha influido en las diversas cartas constituciones que han regido en México desde los primeros tiempos en que surgió a la vida independiente, hasta incluir la que actualmente nos rige, por lo que su estudio en la historia constitucional constituye un capítulo obligado.

¿Qué es lo que ha dado trascendencia histórica a la Constitución de Cádiz? Hasta antes de la invasión francesa, los súbditos de la monarquía española no conocían la libertad política ni de expresión, por lo que era de esperarse que al ser suspendida la monarquía por el ejército de Napoleón, el pueblo llano no opondría ninguna resistencia, más en cambio, con la mayoría de las grandes ciudades tomadas y la familia real prisionera, destacados y valientes patriotas de diversos puntos de la geografía del reino, idearon en convocarse en la citada y sitiada ciudad para fijar rumbo y posición en la resistencia contra el ejército napoleónico.

La histórica ciudad de Cádiz está ubicada en la región de Andalucía, al Sur de España, en la Costa del Atlántico. En ella se dieron cita delegados provinciales de España y territorios de la Corona en ultramar, entre otros, los representantes de las provincias de la Nueva España. Tras las deliberaciones, quedó asentado en el documento referido, que la soberanía del reino no residía más en el monarca sino en el pueblo español, para lo cual también por primera vez se reputaba como españoles a todos los nacidos en las tierras ganadas por la empresa de conquista.

Al menos el renglón de la naciente Constitución donde quedó asentada la libertad de imprenta, en nuestro país tuvo inmediatas repercusiones. Nacieron a la vida pública, política y cultural variadas y diversas publicaciones, entre otras las de El Pensador Mexicano José Joaquín Fernández de Lizardi, que vinieron a ventilar la atmósfera sofocada del virreinato, debido a la ausencia de tolerancia de las élites gobernantes, que no permitían la publicación ni la circulación de escritos aunque fueran traídos de fuera, y que abordaran las condiciones sociales ni políticas en el país, esas que impresionaron tanto al barón Alejandro von Humboldt, por la enorme desigualdad entre súbditos ricos y pobres.

La Constitución de Cádiz también estableció la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, pues estos estaban o dependían de una sola persona, el monarca; concedió la garantía de seguridad procesal penal y los derechos de libertad política, para votar y tener representación ante el poder, es decir, alcanzar la condición de ciudadanos libres. Así como la garantía de inviolabilidad del domicilio.

Entre las aportaciones más importantes de los constituyentes de Cádiz para el actual orden político de nuestro país, los tratadistas reconocen la institución de los diputados provinciales como precursores de las entidades federativas, ya que mediante la voluntad clara y manifiesta reclamaron y lograron la elevación de sus provincias a estados de una Federación. Históricamente es necesario relacionar la Constitución de 1812 con el federalismo mexicano.

Hacia 1814, en cuanto Fernando VII volvió al trono de España, abolió la Constitución de Cádiz, desconociendo la condición moral y política de quienes habían proclamado la Carta Constitucional. Sin embargo, hacia 1920, por las vicisitudes de los cambios políticos, al rey español se le obligó a que reconociera nuevamente el documento. Las originales diputaciones provinciales actuaron como verdaderos constituyentes implantando el federalismo en nuestro país, contra la oposición de grupos clericales que sentían soplaban en su contra los nuevos aires de libertad y modernidad, y para esto los mexicanos tenían de precursora la Carta Magna de los Estados Unidos de América.



(Apuntes de Ignacio López Ahumada).